Frustración y Agresividad

Los cambios físicos generados por la enfermedad pueden afectar los proyectos, deseos y necesidades de las persona agregando frustración, ira y agresividad a esta situación, en algunas ocasiones el paciente se tornar desconfiado, inconforme, intransigente, irritable, antipático, y agresivo, se revela contra la enfermedad, contra Dios, contra equipo asistencial e incluso contra la familia y los amigos, principalmente se puede manifestar mas hostil  con los mas débiles.

Algunos proyectan en los demás las causas de su desgracia, asumen la actitud de victima y culpan a todo el mundo de su situación, asta el punto de llegar a tener delirios de persecución.

Frente a las noticias de pronósticos desfavorables u opciones terapéuticas que no son de su agrado descalifican los profesionales que los atienden y buscan por todos los medios nuevos conceptos con los que puedan sentirse mas conformes.

Recomendaciones

Recuerde que esta actitud defensiva en muchas ocasiones puede proteger al paciente y paradójicamente puede facilitar su curación, pues de esta manera aleja la ansiedad y expresa la tensión.

Evite responder agresivamente a las actitudes violentas del paciente.
Entienda que el enojo que esta expresando no es directamente contra la persona.
No valide la agresividad haga caso omiso de ella, de espacios al paciente.
Abra espacio al dialogo.

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