Derechos y Deberes


Todos en un momento dado de nuestra vida estamos en el papel de pacientes, por tal motivo estamos en la obligación de cuidar y proteger ese rol.

Derechos de los Pacientes

  • Que se le garantice, sin discriminación alguna, el acceso a los servicios que requiera para conservar su salud, integridad personal y dignidad de acuerdo a los límites y restricciones establecidas por las normas y disposiciones vigentes.
  • Que sus necesidades sean escuchadas y satisfechas  de manera consistente y con expectativas razonables de servicio.
  • Exigir de los médicos que lo asisten y de los demás integrantes del equipo de salud, un elevado grado de competencia profesional y a esperar de los mismos una conducta moral irreprochable.
  • Ser atendido en forma respetuosa y cordial por el médico y por los demás integrantes del equipo de salud.
  • Ser informado de la naturaleza de su padecimiento, de los riesgos inherentes a la aplicación de los procedimientos diagnósticos y a conocer las posibles opciones.
  • Recibir la información necesaria para dar un consentimiento, previo a la aplicación de cualquier procedimiento diagnóstico o terapéutico.
  • Que se respete su intimidad sus confidencias y a que las discusiones concernientes a la información que ha suministrado, exámenes practicados y estado de salud, se conduzcan con discreción y carácter confidencial.
  • Rehusar determinadas indicaciones diagnosticas o terapéuticas siempre que se trate de un adulto mentalmente competente. Si tal decisión pone en peligro la vida del enfermo, debe el médico exigir la presencia de testigos que den fe de la decisión del mismo y anotar la información pertinente en la correspondiente historia clínica.
  • Rechazar su participación en procedimientos de investigación en seres humanos y a conocer el reglamento de la institución donde se halla, incluyendo las regulaciones concernientes a sus limitaciones personales.

Deberes de los Pacientes

  • Acatar las orientaciones de los profesionales de la salud
  • Cuidar y hacer uso racional de los recursos, las instalaciones.
  • Tratar con dignidad el personal humano que lo atiende y respetar la intimidad de los demás pacientes.
  • Cumplir las prescripciones del médico
  • Asistir de manera puntual a las citas que solicite o le sean asignadas y/o cancelarlas con 24 horas de anticipación

 

 

Derechos sexuales y  reproductivos

Los derechos sexuales y derechos reproductivos son derechos humanos de carácter fundamental e incluyen:

  1. Igualdad de sexo y género
  2. Respeto a las decisiones personales en torno a la preferencia sexual
  3. Respeto por la decisión sobre el número de hijos e hijas; el espaciamiento entre ellos
  4. Libertad para elegir métodos anticonceptivos
  5. Derecho a la información veraz, completa y oportuna
  6. Acceso efectivo a servicios de salud sexual y reproductiva y la interrupción voluntaria del embarazo (IVE)

¿Qué es la interrupción voluntaria del embarazo (IVE)? Es un derecho fundamental de las niñas y mujeres, el cual fue reconocido como tal por la Corte Constitucional Colombiana mediante la Sentencia C-355 de 2006, en tres circunstancias:

1. Cuando la continuación del embarazo constituya peligro para la vida o la salud de la mujer, certificada por un médico.

2. Cuando exista grave malformación del feto que haga inviable su vida, certificada por un médico.

3. Cuándo el embarazo sea el resultado de una conducta, debidamente denunciada, constitutiva de acceso carnal o acto sexual sin consentimiento, abusivo o de inseminación artificial o transferencia de óvulo fecundado no consentidas, o de incesto.

La sentencia C-355 de 2006  al reconocer este derecho crea la opción pero no obliga a ninguna mujer a optar por la interrupción voluntaria del embarazo, con lo cual se ratifican los derechos a la autonomía y la autodeterminación reproductiva. Por ello, usted puede  solicitar  información mas detallada para la toma de decisiones 

Derechos del Enfermo Terminal

La persona que se encuentra en estado terminal tiene legitimo derecho a que se le preste atención, a que se le dedique el tiempo necesario y a que se le siga considerando un ser humano. El paciente tiene derecho a ser informado de la verdad de su padecimiento, si es que realmente desea conocerla. El médico debe efectuar la evaluación previa de estos enfermos para decidir el momento oportuno en que habrá de suministrar la información requerida y poder así auxiliar le ante las reacciones impredecibles.

El paciente tiene derecho a participar en la toma de decisiones, pueden rehusarse a la utilización de ciertos procedimientos diagnósticos o terapéuticos. Cuando sufren intensamente podrán ejercer el derecho de solicitar la aplicación de analgésicos en dosis suficientes para obtener el alivio requerido, en igual forma pueden negarse a la administración masiva de medicamentos si desean mantenerse alertas y con pleno conocimiento de lo que les sucede.

El enfermo terminal tiene derecho a que se respeten sus creencias religiosas

El derecho a ser atendido por profesionales competentes con actitudes positivas en lo que concierne a la aplicación de tratamientos paliativos y no sufra de prejuicios en relación con la muerte. El médico que racionalmente acepta la muerte como elemento normalmente indisociable del proceso vital y no ha desarrollado ante la misma temor, resentimiento o rechazo, es competente para ayudar al enfermo hasta el momento postrero de su existencia.

El enfermo terminal tiene derecho a decidir el tipo de información que el médico podrá revelar luego de su muerte. Es de suma importancia garantizar el derecho del fallecido a que se respete su intimidad.

El moribundo tiene derecho a exigir se le permita morir sin la aplicación indiscriminada de medidas extraordinarias de mantenimiento artificial de la vida, respetándose también su decisión de que no le sean aplicadas medidas de reanimación. El desatender este deseo puede considerarse como una violación a los derechos del enfermo de morir en paz.

La interrupción de las medidas extraordinarias no exonera al médico de su obligación de asistir al moribundo y suministrarle la ayuda necesaria para mitigar los síntomas de la fase final de su enfermedad si así lo desea el paciente.

El derecho del enfermo a disponer de su cuerpo, luego de su muerte, mediante la autorización de sus órganos puedan ser utilizados con fines humanitarios, trasplantes, procedimientos de investigación, estudio de disección anatómica, es de obligatorio cumplimiento sobre bases estrictamente morales. Igual conducta deberá adoptarse cuando el enfermo no desea la inhumación tradicional sino otro procedimiento de disposición de su cuerpo: cremación

Cualquier enfermo en fase terminal mayor de 18 años, puede manifestar a su médico tratante la intención de garantizar su derecho a la muerte digna a través de un procedimiento de muerte anticipada. El derecho también se configura en los casos de pacientes mayores de 18 años de edad que estén inconscientes o en incapacidad de manifestar su deseo, pero que lo hayan dejado previamente manifiesto mediante un documento de voluntad previa.
Por medio de la Sentencia T-970 de 2014, la Corte Constitucional ordenó al Ministerio de Salud y Protección Social impartir una directriz para la conformación de los Comités Científicos interdisciplinarios, cuya función principal será la de garantizar el derecho a la muerte digna de
los pacientes en fase terminal que soliciten el amparo de este derecho, y que el mismo se
materialice con la aplicación del procedimiento de muerte anticipada. En consecuencia, el Ministerio expidió la Resolución 1216 de 2015.